En
la granja de María
las
gallinas picotean
y a coro cacarean
anunciando
el nuevo día.
Conejos corren a pares
y si realizas la cuenta
obtendrás
unas doscientas,
en
total, extremidades.
A
la hora de contar
las
aves más los conejos
un número aquí te dejo:
Setenta, que es cifra par.
Ante
tales datos dados
comprobemos si adivinas
la
cantidad de gallinas
que
pululan por el prado.
|
Y
ya puestos en faena
no
sería mal consejo
que
me digas los conejos
que
hay en este problema.
Puedes
cambiar los datos
y donde gallinas caben
se
puede cambiar el ave
por ocas, gansos o patos.
Los
conejos o conejas
podrían
ser transformados,
en
el presente enunciado,
en
corderos o en ovejas.
Solo
patas y espolones
hay
que considerar,
tan
solo has de plantear
un
sistema de ecuaciones.
J.M. Ramos Pontevedra, 31 diciembre 2014.
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31 dic 2014
Problema típico
24 mar 2013
Diálogo Geométrico
Pieza
cómica en un acto
PERSONAJES
Un
triángulo, una circunferencia, Pitágoras, coro de reglas y compases.
Escena única
Un
triangulo rectángulo se encuentra apoyado sobre su ángulo recto. Frente a él,
mirando hacia la hipotenusa, se encuentra una circunferencia. Pitágoras los
observa fascinado.
|
|
TRIÁNGULO
Me encuentro desconcertado
Ante tu redondo cuerpo
Pues por mucho que me esfuerzo
No veo ni un solo lado.
Y esas curvas tan angélicas
y bonitas me enamoran
Supongo que a ti te adoran
Muchas figuras geométricas.
De vértices tienes cero,
Por lo que tu contacto
Seguro será de facto
Un roce muy placentero.
Súbete a mi hipotenusa
y déjate luego caer
te producirá placer
¡ya verás como te gusta!
CIRCUNFERENCIA
Te voy a decir amigo
Y no de muy malos modos,
Que de los polígonos todos
Tú eres el más sencillo.
Y para colmo de males
Tus lados son discordantes
No resultan elegantes
Pues no los tienes iguales.
No me gustan los objetos
Que presumen de palmito
Sin tener nada bonito
Y no ser nada perfectos.
Y un detalle pequeñito
Que quede claro yo quiero:
Vértices no tengo cero
Sino que tengo infinitos.
PITÁGORAS
Está en lo cierto, es verdad
Que si vértices aumento
Sin parar el incremento
Hasta infinito llegar
El polígono regular
Se torna circunferencia
Eso me dice la ciencia
Que me sale al razonar.
Sin embargo mis sentidos
Contradicen ese aserto
Porque si miro yo advierto
Que los vértices se han ido
Por tanto concluyo y grito
que todo vuélvese confuso
sobre todo cuando uso
el concepto de infinito.
TRIÁNGULO
(Dirigiéndose a la circunferencia)
¿Qué no soy perfecto dices?
Craso error el que cometes
No me pongas en un brete
ni me toques las narices.
Te daré una información
Que es muy veraz y muy plena
Y es que existe un teorema
Que fama me proporcionó.
¿Que soy inelegante yo?
No me digas esas cosas
Tengo una relación hermosa
Que Pitágoras halló.
Si tomamos mis tres lados
Tenemos una igualdad
Que resulta una beldad
Elevando a sus cuadrados.
¡Pitágoras, sal de tu ensueño
Enuncia ese resultado
Que relaciona mis lados
Y ponle un poco de empeño!
PITÁGORAS (enfático)
En un triángulo dado
que tenga un ángulo recto
formado por dos catetos
que son a y b llamados,
enfrente está otro lado
que se llama hipotenusa,
que normalmente se usa
la c para ser indicado.
Y entre estos tres lados
existe una relación
famosa sin parangón
que yo mismo he demostrado:
La suma de los cuadrados
de los catetos a y b,
no hace falta tener fe
para creer que el resultado,
como dice el teorema,
es igual por lo que sé
a la hipotenusa c
cuando al cuadrado se eleva.
CIRCUNFERENCIA
Todo eso es baladí
Y darías mucha pena
si irrumpiese en escena
un número llamado pi.
PITÁGORAS
En la historia de la ciencia
Y pese a mi amplia cultura
¿De que habla esa figura
Que se me escapa su esencia?
¿Cómo se explica que a mi
Que soy hombre puro y recto
Se me oculte por completo
Ese tal número pi.
Tal vez de Pitágoras venga
Y me honren de repente
llamando pi a ese ente
que alguna magia contenga.
|
CIRCUNFERENCIA
Poco a poco, poco a poco
que cuando pi sea visible
es muy, pero muy posible
que el hombre se vuelva loco.
Pues es número especial
De infinitos decimales
Y para colmo de males
Es número irracional.
Pese a muy doctos ser
Y genios en Geometría
No os encontráis todavía
Preparados para él.
PITÁGORAS
Dime circunferencia pura
Por qué se me niega a mi
Descubrir a ese tal pi
Que ronda por tu figura.
CIRCUNFERENCIA
Confórmate con la gloria
Que el teorema te ha dado
Con tu nombre designado
pues pasarás a la historia.
Y para la ciencia futura
Dejemos a pi pendiente,
mientras tanto que se intente
Del círculo la cuadratura.
A ver si llega la ocasión
En que sepan los humanos
que lo que intentan es vano
pues no tiene solución.
Y precisamente ahí
En esa irresolución
Se encuentra la explicación
De la existencia de pi.
PITÁGORAS
¿Cómo no va a ser posible
Convertirte en un cuadrado
Te verás muy deformado
Pero parece factible.
CIRCUNFERENCIA
Aparte de no quererlo
Insisto que no te miento,
Y te repito por cientos
La imposibilidad de hacerlo.
TRIÁNGULO
No creo tu afirmación.
Si me aplasto me convierto
En una línea, por cierto
Cambiando de dimensión.
Es proeza cual ninguna
Que de dimensión dos
En lo que se echa una tos
Pase a dimensión una.
CORO DE REGLAS
Con nuestros palmitos rectos
Y tan longitudinales
Trazan todos los mortales
Segmentos que son perfectos.
CORO DE COMPASES
Con nosotros no hay quien pueda
Porque antes de nuestra presencia
¿Acaso existió la ciencia
Sin la invención de la rueda?
PITÁGORAS
Seréis pues lo que queráis
Pero muy a mi pesar
Curvas no puedo cuadrar
ni con regla ni compás.
REGLAS Y COMPASES
Son muchas nuestras funciones
A lo largo de los siglos,
Por eso constituimos
La enseña de los masones.
Y si cuadrar no es factible,
Un circulo con nuestras artes
En lugar de lamentarte
Piensa que es imposible.
TRIÁNGULO
Gracias regla, diosa mía
Enviada por los hados
Sin ti no tendría lados
Y no sé lo que sería.
CIRCUNFERENCIA
Oh gran compás muchas gracias
Que te sostienen dos patas
Una en el centro se aguanta
Y con la otra me trazas.
PITÁGORAS
(dirigiéndose al público)
A tantas lisonjas oír
Me da la impresión señores
Que me salen los colores
Y que me tengo que ir.
TODOS
Ya nos vamos del proscenio
Porque ya hablamos bastante
Ahora toca al estudiante
Valorarnos con su genio.
Se
cierra el telón.
José M. Ramos González
Pontevedra, 12 enero 2013 |
6 dic 2012
Discusión geométrica
Pieza
cómica en verso en un acto
Se levanta el telón. Sobre una superficie
plana se encuentran un cilindro, un cono y una esfera
CONO (Dirigiéndose a la esfera con indignación).-
A mí, que soy un cono muy lindo, me ha insultado hoy un cilindro en desafiante
tono. Tan grande resulta mi enojo, que debes admitir, esfera, que el cilindro
desespera y mi vértice está rojo.
ESFERA (Pensando
para sí).- Como yo soy una esfera, el orden he de imponer. Tan solo debiera
poder que ese cilindro cediera. En toda la Geometría conocida bajo el sol,
nadie duda de que yo soy el de más jerarquía.
Como el cilindro es simétrico y tiene una forma
hermosa, a veces se cree gran cosa, aunque resulte patético. Además de ser
temible, buscabullas y burlón, siempre busca la ocasión de herir al más
susceptible.
ESFERA (Dirigiéndose
al cilindro).- Se encuentra
agraviado el cono, ofendido y humillado, irritado y enfadado, siendo álgido su
encono. Mas deja de tocar la lira y dime lo que pasó y que fue lo que provocó
su desaforada ira.
CILINDRO.- Es que al mirar a ese horror, yo, que tengo
dos bases, díjele que yo tenía más clase y que era superior. Se mostró
desagradable, y, cuando el vértice apoyaba, de razón yo me llenaba por su
equilibrio inestable. Y de risa me partía viéndole el vértice apoyado,
totalmente desequilibrado y como siempre caía.
ESFERA.- Vértices yo no tengo, ni tampoco tengo bases;
os ordeno hacer las paces, por el puesto que detento. Insisto que hagáis las
paces, pues siempre debéis recordar que entre nosotros existe un vínculo
familiar que es que podemos rodar, cosa que otros no hacen. Y a pesar de la
belleza y a pesar de los pesares, los poliedros regulares no hacen esa proeza.
Nosotros somos
artistas, así que poneos contentos, porque somos elementos que no tenemos
aristas. Pensad pues en nuestra esencia, nuestra área, nuestro volumen, donde
alcanzamos el culmen porque pi hace presencia. Y gracias a que es pi el que nos
da noche y día relevancia en Geometría, tenemos gran pedigrí.
Vayámonos los tres juntos al universo euclidiano, pues
los tres somos hermanos de un mismo padre presunto. Pi está en nuestro ADN, así
que daros la mano, porque ambos sois hermanos, como rezan vuestros genes.
CILINDRO (dirigiéndose
al cono).- La esfera me ha convencido. Lamento, en mi vanidad, herirte en
tu dignidad y me siento arrepentido.
CONO (respondiendo
al cilindro).- Ya no me invade el rencor y mi vértice afilado solo tendré
reservado para una ocasión mejor.
ESFERA (dirigiéndose
a ambos).- Espero que esta lección, que no es de geometría, os sirva día
tras día para que actuéis mejor.
CILINDRO.- En lo que respecta a mí, seguiré en los
cigarrillos, para el vulgo los pitillos, día no y día sí. También en las
tuberías del sistema colector que tiene tan mal olor al conducir porquería. Así
que si os molesto, me tenéis que perdonar y me he de acostumbrar a ser algo más
modesto.
CONO.- Hombre, yo dado el caso, tampoco puedo hablar
mucho, pues soy como el cucurucho del gorrito del payaso. Y formo la cobertura
de los helados humanos que se comen muy ufanos el militar y el cura.
ESFERA.- Dejaos de tonterías, que a mí desde
que se inventó el futbol con un balón, me patean todo el día. Y cuando voy a
algún bar, me golpean el costado, con ímpetu desaforado, con un taco de billar.
Y si llevo vida recta es porque Dios me creó concediéndome el don de ser figura
perfecta. (La esfera aumenta su diámetro,
hinchándose de orgullo).
CILINDRO.- (Rodando
y celoso).- Yo me revuelco de risa. Eres rechoncha y gordita, así que
¿perfecta y bonita?... ¡Menos humos Mona
Lisa!
ESFERA.- (Enfadada).-
Para humos los que tienes, cuando te chupan humanos en pitillos y en habanos, y
a esa humillación te avienes.
CILINDRO.- Eso es lo que tú quisieras. Ya tiene que
ser muy raro que alguien fume un cigarro con la forma de una esfera.
CONO.- (Interrumpiendo
la discusión).- Yo me marcho y ahí os dejo, que de discusión soy harto, así
que sin más me largo y frunciendo el entrecejo.
CILINDRO (Rodando).-
¿Cómo te vas a marchar? ¿No ves que cada vez que ruedas, por mucho girar que
puedas, vuelves al mismo lugar?
CONO (Rodando
con esfuerzo).- Cilindro, mira que eres felón por mis taras recordar,
aunque, muy a mi pesar, he de darte la razón.
ESFERA (dirigiéndose
al público, con acento resignado).- Aun cuando te reconcilias, siempre son
inevitables disputas desagradables en las mejores familias.
Se van la esfera
y el cilindro saliendo de la escena, mientras el cono sigue rodando en círculos
pivotando sobre el vértice y permaneciendo en el centro del escenario.
Cae el telón.
José M. Ramos González. Diciembre 2012
13 ago 2012
La criada de Newton
APÓLOGO
Newton tuvo una criada,
Inglesa rubia y sencilla
Que del telar a la hornilla
Vivió siempre atareada;
Mujer que con todo esmero
Consagró la vida entera
A que Newton no saliera
Sin peluca o sin sombrero.
Una noche el sabio grave
En sus cálculos sumido,
Buscaba esa ley que ha sido
De todas las leyes clave;
Ley por la cual su profundo
Genio, se pudo jactar
Como Atlante, de llevar
Sobre sus hombros el mundo!
Siguiendo el problema aquel,
Absorta el alma y la mente,
La lámpara incautamente
Puso cerca de un papel;
Y la chispa desprendida
Presto en llamas envolvió
Las obras en que gastó
El sabio toda la vida!
Al fulgor que, deslumbrada,
Ve pasar bajo la puerta,
La empuja de miedo muerta
La solícita criada;
|
con rapidez febril
Sin lanzar ociosos gritos,
Envolvió los manuscritos
En su mísero mandil.
Murió la naciente hoguera
Con acción tan perentoria,
Y Newton salvó su gloria
Sin sospecharlo siquiera;
Pues ajeno a cuanto pasa
No dejara su problema
Si en aquel punto se quema
En vez de un papel, la casa.
Solo sin alzar la frente
Pronunció con acritud:
«Jenni, detente, detente!
¿Por qué me llevas la luz?»
En favor de la armonía
Dios, que la vida dispuso,
La humilde práctica puso,
Cerca de la teoría.
Emilia
Pardo Bazán.
Publicado en Almanaque humorístico de Galicia para 1878.
|
12 jun 2012
9 may 2012
El profesor frustrado
Explicando matemáticas a un grupo de
jovenzuelos,
una mosca impertinente penetró por la
ventana,
y mirando sus cabriolas en tan curvilíneo
vuelo,
me aconteció lo que a Newton al caerle la
manzana.
De un hecho tan cotidiano que resulta
natural,
se puede obtener en Ciencia un resultado
palmario,
y lo que a los demás mortales puede
parecer trivial,
para una mente curiosa es indicio
extraordinario.
Así la mosca al volar, de una forma tan
estable,
describiendo trayectorias de una hermosa
curvatura,
me planteó de inmediato si estas eran
derivables
y en mi ensimismamiento planteé esa
conjetura.
Cuando aquellas derivadas más absorbían
mi mente,
vi la mosca detenida, aplastada y hecha
un asco
por la manaza asesina de un estudiante
imprudente,
produciendo en mis neuronas un muy
lamentable atasco.
De pronto a la realidad volví y me olvidé
del insecto,
y a mis alumnos seguí tratando de explicar los
temas.
Y recomponiendo el porte con ademán
circunspecto,
seguí con la demostración de un famoso
teorema.
Mientras tanto los muchachos bostezaban sin
parar
y yo la tiza gastaba entre signos y
premisas
y lo único que deseaba era poder acabar,
tratando de disimular mis ineludibles
prisas.
Que Pitágoras me perdone si yo ofendí su memoria
pero por mucho que intento ser un
profesor modelo,
y aunque en el aula entro raudo, con
empeño y con euforia,
ni el alumnado me escucha, ni muestra el
más mínimo celo.
Me invade pues la tristeza, la desidia y
la derrota
porque en esta tesitura siempre me veo
impotente.
muchas veces me pregunto si estoy
haciendo el idiota
pues no logro lo que quiero por mucho que
yo lo intente.
Un día me voy a hartar del vacío de mi
vida
porque hablar a una pared es actividad
baldía
y aunque para consolarme puedo darme a la
bebida,
casi prefiero esperar a ganar la lotería.
Mas si he de ser consecuente con mi forma
de pensar,
si espero el gordo traiciono mis más
básicos principios,
pues siempre dije a mis alumnos mil
pestes sobre el azar
porque el juego es un engaño que acaba
derivando en vicio.
Por lo tanto se plantea un dilema
complicado:
O me dedico a jugar, desdeñando lo
probable,
o continuo mis clases como un profesor frustrado.
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